Canal Gitano

En busca de una Proto-historia probable del pueblo rhom

Panteón egipcio

mapa Nilo

Río Nilo.

Por razones obvias de tiempo, este capítulo se presenta con matices de superficialidad, sin embargo con la suficiente perspectiva para presentar las claves principales sobre las que argumentar una interpretación diferente acerca del periodo en el que la historia de Egipto y la historia de Israel se sobreponen en el espacio y en tiempo. Cruzando los datos de ambas historias, salen conclusiones bastante alejadas de la superflua influencia egipcia considerada por la interpretación ortodoxa de la lectura bíblica.

Indice del tema:

Los viejos dioses

Panteón egipcio Deidades en la geografía de Egipto.

Triadas Egipcias.

Moisés  y Akhenaton.

Dinastía 18.

Las dos Tierras.

Los viejos dioses

“Egipto, don del Nilo”. La célebre fórmula que refleja con exactitud el origen de la civilización más duradera de la Antigüedad fue enunciada por el historiador griego Herodoto, quien afirmó que “los egipcios eran los más religiosos de todos los hombres”.

Nómadas y cazadores habitaron desde la época prehistórica la estrecha cinta verde encuadrada por el desierto. No conocían las fuentes del río y creían que sólo los dioses podían provocar el milagro de su crecida. Para dominar las inundaciones, las tribus se agruparon rápidamente en provincias y luego en dos reinos: uno en el valle, que reverenciaba al dios Seth, y otro en el delta, bajo el signo del dios halcón Horus.

Más tarde el país se unificó y la capital se instaló en Menfis, cerca de Heliópolis, ciudad adoradora del Sol. Desde entonces se atribuyó al soberano naturaleza divina. Primero se lo identificó con Horus; luego se le sumó el título de hijo de Ra (el dios resplandeciente) y se levantaron pirámides para que al morir pudiera ascender hasta él.

Cuando los príncipes de Tebas trasladaron la capital a su ciudad, su dios -Amón- pasó a primer plano y se convirtió en el rey de los dioses.

Claro que además de él existían otros, que se contaban por centenares. Los humildes, fieles a sus tradiciones, veneraban en cada provincia a una deidad principal y varios ídolos secundarios. La zoolatría primitiva sobrevivió en la adoración del buey Apis, los cocodrilos del Nilo y los dioses que conservaban rasgos animales. Escarabajos y amuletos representaban innumerables divinidades menores.

El culto oficial, por su parte, concretó principios morales en mitos que reflejaban el conflicto entre el bien y el mal. El más popular cuenta que el malvado Seth despedazó el cuerpo del benéfico Osiris, pero Isis y Horus (la esposa y el hijo de Osiris) encontraron los fragmentos y lo revivieron. Encarnación de los anhelos de justicia y eternidad, Osiris presidía el tribunal que juzgaba a los hombres después de la muerte, con ayuda de Tot, encargado de pesar las almas.

PANTEÓN EGIPCIO

El panteón de dioses egipcios era muy amplio y numeroso. En el Antiguo Egipto se encontraban, a lo largo del rio Nilo, más de setecientos dioses que cambiaban de nombre según la zona donde se encontrara. La variedad de transcripciones para cada nombre induce, en muchas ocasiones, puede hacer pensar que pertenecen a dioses diferentes. Al gran número de nombres, se añade la complicación de adaptar esos nombres a la lengua griega y de ésta a los nuevos idiomas, dificultando de este modo aun mas su identificación y comprensión. El nexo de unión entre tanta variante, ha sido la identificación de su iconografía, sus competencias, lugares de culto y jeroglíficos cuando eran conocidos.

En otros casos, un mismo nombre pertenece a divinidades diferentes, como puede ser el caso de Horus, que aparece como Horus el Grande (llamado también “el Viejo”) y como Horus hijo de Isis, pertenecientes a mitos de diferente procedencia. Y, para complicarlo más, también existen nombres diferentes para un mismo dios, como es el caso de Amsu, Jem o Min, derivados de las diferentes denominaciones locales. Algunas divinidades fueron creadas fusionando las características de varios dioses.

Para los antiguos egipcios, el ka (el alma) de los dioses residía en la Tierra, por este motivo veneraban la representación de sus imágenes con las que adornaban sus templos. Algo similar a la devoción del santoral de iglesias actuales, Para eso, rogaban, bailaban, cantaban y hacían ofrendas de objetos valiosos, alimentos y prendas.

 

triada 1

Gran Triada de Osiris, Isis y Horus, padre, madre e hijo

Tríadas egipcias

La palabra tríada procede del griego triás, tríados, usado para designar un conjunto de tres seres o cosas, estrecha o especialmente vinculados entre sí.

Los egipcios llamaban a su país Kemet, la transliteración de “km.t”, que los egiptólogos europeos tradujeron por “la tierra negra”. Ya desde el predinástico, el concepto Kemet se empleaba para la reunión de tres divinidades que formaban un conjunto familiar, a imitación del esquema humano, dejando patente la importancia que para los antiguos egipcios tenía la familia. Ésta era una institución estable que contenía una parte importante del equilibrio cósmico (representado por la diosa Ma’at).

En una tríada encontramos a un Padre, una Madre y un Hijo, es decir a dos elementos masculinos junto a uno femenino. En algunos casos la tríada está formada por dos elementos femeninos y uno masculino  (como por ejemplo la tríada de Elefantina).

Según relataban los maestros de esta antigua teogonía egipcia, el Ser supremo, si es único en su esencia, no es tal en su persona. No nace de sí mismo para engendrar, sino que engendra en sí mismo y es de vez en vez Padre, Madre e Hijo de Dios, y ello sin salir de sí mismo. Estas tres personas son “Dios en Dios” y no dividen la unidad de la naturaleza divina, sino que concurren las tres a su infinita perfección. El Padre representa la energía creadora y el Hijo, siendo un desdoblamiento del Padre, confirma y manifiesta sus eternos atributos.

Cada provincia egipcia tenía su propia tríada, y todas las tríadas estaban estrechamente unidas las unas con las otras, así que la unidad divina no resulta menoscabada en absoluto, como la división de Kemet en provincias (nomos) no menoscababa la unidad del poder central.

Las ciudades egipcias más importantes solían tener una tríada o familia divina, reunida alrededor del Netjer  (deidad) principal de esa ciudad.

La tríada más importante de Kemet , o Gran Tríada, es la de la ciudad santa de Abidos y comprende a Osiris, Isis y Horus. Era la más popular y la más venerada en las Dos Tierras de Egipto. Los egipcios tuvieron una gran tendencia a las agrupaciones familiares de sus dioses, primero por parejas, representando la fuerza creadora mediante un principio femenino y otro masculino. Tras la reunificación del territorio, cada ciudad luchaba por la preeminencia de su dios, colocándolo a la cabeza de un mito de creación, a la cabeza de agrupaciones familiares: las parejas pasaron a tríadas o grupos mayores, incluso hasta llegar a formar Enéadas, compuestas casi siempre por nueve divinidades relacionadas entre sí.

Lugar Triada
Abidos fue el culto a Isis, Osiris y su hijo Horus
Amarna Atón, shu y Tefnut
Coptos Menu, Isis, Horus
Dendera Horus, Hathor  y Hor-sema-tauy (nombre egipcio)  Harsomtus (nombre griego).
Elefantina Tríada formada por el dios carnero Khnum, y las diosas Satet y Anuket;
Edfu Heru-Behedety, Hethert-Iunety y el pequeño Ihy.
Esna Khnum, Anuket y su hija Seshat
Heliópolis Tríada de Heliópolis llamada Ramesseum, culto a Shu y Tefnut, con Geb, o Nut.
Menfis Ptah, Sekhmet y Nefertum;
Tanis Amón, su esposa Mut y su hijo Jonsu.
Tebas Amón, su esposa Mut y su hijo Khonsu, formaban la triada tebana

La Eneada (del griego ννεάς, que significa “los nueve“). Representaba la denominación en lengua griega de la palabra egipcia Pesedyet. y en ella se agrupaba al conjunto de nueve dioses que conformaban diferentes cosmogonías. Ra era la cabeza de la Eneada más popular de Heliópolis y formaban parte de ella:  Atum, Shu, Tefnut, Nut, Geb, Isis, Osiris, Neftis y Seth

Cosmogonía egipcia

La más importante de todas estas cosmogonías era la más antigua: la versión creada por los sacerdotes de Ra de la ciudad de Heliópolis. Todas las cosmogonías locales eran aceptadas, y todas tenían una base común: 

  • El Océano Primordial (Nun), dónde se encuentra el potencial de vida y de dónde nacerán los dioses en clara analogía con el Nilo como dador de vida.
  • La Colina Primigenia, dónde se originó la vida, representada por las tierras que quedaban al descubierto tras las crecidas, lugares fertilizados donde la vida resurgía cíclicamente.
  • El Sol, dios creador, causante del nacimiento y desarrollo de los seres vivos,
  • Los fenómenos naturales, personificados en diversos dioses.

Para entender la cosmogonía, es necesario hablar de Horus, el dios con forma de halcón, adorado en diversos lugares y que se asimila al Sol a partir de Nagada II, y es representado por el faraón, de tal modo que el nombre más antiguo del rey sea precisamente el nombre de Horus, documentado desde el rey Horus Escorpión . La mayor influencia de los sacerdotes de Ra en Heliópolis hace que se confunda con el dios solar, tomando los faraones el nombre de Sa-Ra “Hijo de Ra” desde la dinastía V, y la extendida devoción de los egipcios por Osiris hace que el rey se convierta en él al morir.

En la Enéada podemos distinguir tres principios que forman la creación en sí misma:

  • Principio creador: Vida Cósmica: Atum-Ra, Shu, Tefnut.
  • Cosmos ordenado: Vida de la Naturaleza: Geb, Nut.
  • Orden político: Vida del Hombre: Osíris, Isis, Seth, Neftis, (Y Horus).

Cuando el mundo aún no existía, todo estaba fundido en un océano caótico, Nun, donde se encontraba Atum (el Sol) diluido, hasta que tomó conciencia de sí mismo y gritó, surgiendo Ra, cuyos títulos hablan de su autosuficiencia: “El que se creó a sí mismo”, “El gran Él y Ella”, y hace emerger una colina “La Colina Primordial”, la primera materia sólida dónde crea y coloca toda su obra: crea el principio masculino y el femenino que para los egipcios son el símbolo de la creación y la generación, formado por el aire, Shu, y la humedad, Tefnut, antepasados del resto de los dioses. De esta primera pareja, nacen Nut “la bóveda celeste”, y Geb “la Tierra”.

Ra había prohibido la unión de Nut y Geb, por lo que les castigó por su desobediencia mandando a Shu que los separara. De este modo, Geb tumbado, Nut arqueada sobre él y Shu entre ambos permiten la aparición del espacio necesario para el mundo que conocemos con todos los seres vivientes, incluida la humanidad que nace de las lágrimas de Atum. También los maldijo ordenando que no nacieran hijos ningún mes del año, por lo que Osiris, Isis, Seth y Neftis crecen dentro de ella e incluso Isis da a luz a Horus en su vientre. El dios Thot intercedió por ellos y robó a la luna los cinco días epagómenos (añadidos al año) para que los cinco nacieran:

  • OsírisRey del Más Allá,
  • IsisTrono de Egipto,
  • su hijo HorusRey de Egipto,
  • SethEl caos, el desierto,
  • Neftisla noche, la muerte.

Seth y Neftis no tuvieron hijos, pero ella concibió con Osiris a Anubis, encargado de acompañar a los muertos al más allá.

En esta teoría no aparecen dioses locales hasta el nacimiento de los hijos de Nut y Geb. Los dioses cósmicos, Atum, Shu, Tefnut, Nut y Geb no tienen templos, ni fiestas, aunque Nut y Geb son representados en tumbas y templos de otros dioses, mientras que Osiris, Isis, Seth y Neftis tenían numerosos templos y se celebraban sus fiestas durante los cinco días epagómenos, al finalizar el año.

panteon egipte 2

Panteón de las principales deidades egipcias

En este esquema están agrupadas las principales deidades, según las tríadas que formaron y el lugar donde eran veneradas. Desde la siguiente tabla podras acceder a la ficha de cada uno. Así mismo se incluyen al final de la misma los principales objetos sagrados que portaban en sus representaciones.

Deidad Deidad

1

Panteon General

16

Horus

2

Nun

17

Hathor

3

Ra

18

Anubis

4

Amón

19

Dyehuthy, Tot

5

Mut

20

Uadyet

6

Jonsu

21

Knum

7

Montu

22

Satet

8

Shu

23

Khepri

9

Tefnut

24

Anuket

10

Geb

25

Neit

11

Nut

26

Sobek

12

Osiris

27

Ptah

13

Isis

28

Sekhmek

14

Seth

29

Nefertum

15

Neftis

30

Menu, Min

Objetos sagrados

31 Anj
32 Libro de los muertos
33 Cetro uas
34 Corona egipcia o Atef

Para cualquier consulta sobre los nombres completos del panteón egipcio remito a la siguiente dirección donde encontrarás gratuitamente mayor información.

www.egiptologia.org/mitologia/panteon/

 

Esquema dinastias 17 y 18 egipto

Esquema genealógico de las dinastias 17 y 18

MOISES Y AKHENATON

Neferjeperura Amenhotep, también conocido como Ajenatón, Akhenatón o Akenatón, fue el décimo faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Su reinado está datado en torno a 1353-1336 a. C.4 y pertenece al periodo denominado Imperio Nuevo de Egipto. Hacia el cuarto año de su reinado, cambió su nombre a Neferjeperura Akenatón.

Amenofis IV, hijo del gran Amenofis III se convirtió en el príncipe heredero tras la muerte de un príncipe llamado Tutmosis. Comenzó su reinado otorgándose el título de “sumo sacerdote del Dios Sol”, posteriormente se ideó el nombre de “Re-Harakhty” que significa: “Que se alegra en el horizonte en nombre de Atón“. El desarrollo de este culto monoteísta no dejaba casi lugar al resto de divinidades tradicionales, cerrando templos politeístas y retirando los nombres de Amón .Con esta revolución religiosa , artística y política , el faraón pretendía reforzar la unidad de Egipto con los territorios conquistados y librarse de los sacerdotes de Amón.

akenaton6

Akhenatón

Existen valiosos registros sobre un faraón que renegó de los antiguos dioses para venerar al Sol como único ser supremo. Este precursor del monoteísmo subió al trono con el nombre de Amenofis IV y luego adoptó el de Akenatón. Su obra se extinguió con su vida más de mil trescientos años antes de Cristo, pues los sacerdotes de Amón, además de restablecer los viejos cultos para recuperar los privilegios que habían perdido, lo maldijeron e intentaron borrar su recuerdo. Las más recientes investigaciones confirman que no lo lograron.

Debe tenerse en cuenta que en casi todas las revoluciones existe una duplicidad de protagonistas: Uno de carácter ideológico teorizador y un segundo protagonista de carácter práctico y realizador. Uno de los casos más llamativos es el de Moisés, cuyo verdadero inspirador teológico fue, según algunos historiadores , el singular faraón Ajenatón .

Ajenatón el amable faraón que acogió a Jacob y a sus hijos? Es más verosímil por el contexto, pero la mayoría de autores piensan que no coinciden las fechas: Jacob y José son de una época anterior, tal vez sobre el 1650 a.C.

Es notorio observar que no coinciden las fechas con una cronología bíblica indefinida e inconcreta.  Sin embargo al reconstruir la escala temporal de las genealogías bíblicas, se puede observar que las fechas podrían coincidir y asaltan serias dudas si no hay algún interés por desvincular estas dos historias y que no se comprenda lo sucedido. Puede perfectamente tratarse de dos versiones diferentes sobre una misma historia. En la tabla del tema “De Noé a Jesús” puedes acceder a las líneas temporales que nos aproximan a hacer posible esa idea.

¿Pudo ser Amenofis III el faraón de la opresión y Akenatón el débil faraón del Exodo? Aunque el perfil psicológico e histórico del gran Amenofis III encaja perfectamente con el faraón del cautiverio hebreo y las cartas halladas en 1887 procedentes de Canaán sobre las tribus del desierto , mencionan unos “Kharibi” o hebreos , debe tenerse en cuenta que Canaán ya estaba antes poblada por Edomitas, Moabitas y Ammonitas, todos ellos tan hebreos como los hijos de Israel. Así pues, esos documentos no son considerados prueba suficiente para confirmar una aceleración de la conquista de Canaán por parte de los israelitas en tiempos de Ajenatón.

¿No sería el general Horemheb el faraón que corría tras los judíos cuando estos iniciaban el Éxodo? No olvidemos que hay quien afirma que Ajenatón tuvo un harén de concubinas y que tuvo por favorito al general Horemheb, futuro faraón.

De no haber sido Moisés hombre influyente en la corte ¿Cómo habría salido airoso de su empeño?, ¿No sería Moisés la misma persona que aquel Thutmés, hijo de Amenofis IV?, ¿Cómo desaparece tan bruscamente de la historia la figura de Thutmés sin dejar más rastro que un látigo con su nombre hallado en la tumba de Tutankamón ? La palabra Tutmosis con que describen algunos egiptólogos el nombre de Thutmés ¿No se convertiría en la palabra Moisés?

Tutmosis significa hijo de Thot, mientras que Moisés viene de Mu-meses que significa “Hijo de las aguas”, así la Biblia lo traduce como “Del agua lo saqué” o “Salvado de las aguas” (Éxodo 2, 10).

moises

Moisés

El nombre en hebreo no es Moisés, sino Mosheh porque la “S” es fruto de la traducción del nombre de Mosheh a su equivalente griego. Mosheh se asemeja a Mashah que significa en hebreo “sacar” y los redactores del Hexateuco señalaron que ese era el origen del nombre, no obstante esto tampoco nos cuadra porque Moisés fue sacado de las aguas por una princesa egipcia, la cual no le pondría un nombre hebreo, sino egipcio.

¿Cómo se encontraría Moisés tantas veces en presencia del faraón si no era miembro de la familia real?, ¿No sacaría Moisés de aquella ciudad del horizonte de Tum (Amarna), el germen del monoteísmo hebreo? ¿Es pura coincidencia que los primeros documentos escritos y fundacionales del judaísmo aparezcan después del desastre habido en la ciudad del horizonte de Tum (Amarna)?

Lo más probable es que el éxodo tuviera lugar (tal vez de forma paulatina) entre los reinados de Horemheb y Menerptah y que el paso por el desierto hubiese podido señalar un periodo de reagrupamiento de los evadidos. Quizá la apertura del Mar Rojo fuera un simple episodio ralacionado con la inundación de alguno de los canales que los egipcios abrieron en el desierto al objeto de hacer un transporte rápido de piedra , o del canal Nilo-Mar.

¿Pudo ser Moisés discípulo de Akenatón? Muchos escritores durante los años 60 y 70 trabajaron esa posibilidad: Moisés. recibió su educación en Egipto, se había instruido en las ciencias y letras egipcias y aunque Akenatón ya había sido olvidado, Moisés pudo haber tenido acceso secreto a sus enseñanzas monoteístas, pudo haberse inspirado o verse influenciado por las mismas, antes de iniciar el ambicioso proyecto de acaudillar a su pueblo tendente a la idolatría. Hemos de pensar que la cutura de Egipto recogia siglos de civilización mientras que el pueblo de Abraham, salido de Babilonia, tardo las generaciones de Isaac y Jacob en establecerse en Egipto, por tanto debemos suponer que 5 generaciones mas tarde cuando Moisés saca al pueblo israelita de Egipto para trasladarse a Canaán, lo hizo con una fuer te influencia cultural egipcia

Se observan varias similitudes en ambos pensamientos:

  • -Único Dios , creador de todas las cosas.
  • -Igualdad entre los seres humanos.
  • -Bondad y justicia, etc.
AHKENATÓNMOISÉS
Todo país extranjero, por lejos que esté, lo haces vivir.
Pusiste el Nilo en el cielo que hacia ellos llega.
Forma las corrientes de agua sobre las montañas como el verde mar.Para regar sus campos y territorios.
Desde el alba, desde que tú asciendes por el horizonte, La humanidad está alerta y alzada sobre sus pies.
El universo entero se entrega a su trabajo.
Los barcos descienden y remontan la corriente.
Que numerosas son las cosas que has creado.
Hombres, rebaños, fieras salvajes,
Todo lo que está sobre la tierra y camina por su pie, Lo que vuela en las alturas con las alas desplegadas.
Pusiste a cada hombre en su sitio y le proporcionaste lo necesario.
Cada uno tiene para comer y su vida está predeterminada.
Tú, no cesas de alentar para que las criaturas vivan.
Las aguas corren por las montañas,descienden a los valles.
Hacia el lugar que tú has fijado.
Haces brotar fuentes en los barrancos.
Ellas horadan el centro de las cordilleras.
Desde tus altas cámaras alimentas las montañas.
La tierra se sacia con el líquido de tu cielo. Sale el sol.
Sale el hombre de su trabajo. Trabaja hasta la noche.
Que numerosas son tus obras, Yahvé, pequeños y grandes animales son movidos por ti, por ti los barcos se pasean.
Todos esperan de ti. Que les des su tiempo y su comida.
Tú les das, ellos reciben. Tú abres la mano, ellos se sacian.
Tú escondes tu rostro, ellos se espantan.
Tú retiras tu aliento, ellos expiran.
Tú envías tu aliento, ellos son creados.
Tú renuevas la faz de la tierra.

 

EL FARAÓN DE TELL EL-AMARNA

Durante diecisiete años, de 1364 a 1347, Egipto va a conocer una extraña aventura bajo la dirección de Amenofis IV-Akenatón. Este reinado marca una ruptura en la evolución histórica de Egipto. Elogiado por unos considerado como un loco por otros, Akenatón es una figura excepcional. Cambió de nombre, modificó las tradiciones religiosas, creó una nueva capital, intentó organizar una sociedad diferente. Su evolución interna no hizo de él un místico estéril, ya que consiguió poner en práctica sus visiones, actuando en nombre del poder real de que estaba investido.

Akenatón, era el hijo menor de Amenofis III, noveno faraón de la XVIII dinastía, y Tiye, por lo que el trono de Egipto estaba reservado para su hermano mayor, Tutmosis, que murió prematuramente.

Con la muerte de su hermano mayor, Akenatón se convirtió en el príncipe heredero de Egipto y paso en Tebas los cuatro primeros años de su reinado y, siguiendo la tradición de todos los faraones del Imperio Nuevo, emprendió una amplia política constructora. Pero lo verdaderamente importante es que en su fase tebana, Akenatón va relegando al clero de Amón e introduciendo a Atón en la iconografía real y construyéndole templos. Estos, como era costumbre en Egipto, necesitaban de rentas para su mantenimiento, por lo que Akenatón disminuyó las que disfrutaban los templos de Amón en favor de los de Atón. Esto último haría que la hostilidad del clero de Amón fuera cada vez mayor, favoreciendo posiblemente la decisión del faraón de abandonar Tebas y crear una nueva capital para Egipto.

No cabe duda alguna de que Akenatón, fue mucho mas pensador y filósofo que sus antecesores. Amenofis III había reconocido el creciente poder de los sacerdotes de Amón y había intentado domeñarlo; su hijo iría aún más lejos introduciendo un nuevo culto monoteísta de adoración al sol que se encarnaba en el disco solar, el Atón. Pero ¿por qué la fundación de una nueva capital? Evidentemente, Amenofis IV prefería un lugar nuevo, virgen, donde pudiera levantar la ciudad que él deseaba para el dios Atón, pero también influyeron los conflictos ya señalados con el poderoso e influyente clero de Amón.

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Akhenaton y Nefertiti

La primera visita la realizo junto a Nefertiti y altos cortesanos, en el cuarto año de su reinado. En ella declaró que Atón se le había revelado y prometió construir la ciudad. La segunda visita acaeció en el sexto año de su reinado, coincidiendo con el traslado definitivo de la corte, y fue en esta fecha cuando el faraón cambió su nombre, Amenofis IV, por el de Akenatón y llamo a la nueva ciudad, Ajetatón.

De acuerdo con los datos actuales parece que sólo los escalafones superiores de la sociedad abrazaron la nueva religión con fervor (y quizá sólo fuera aparente). A gran escala, en todo Egipto, el nuevo culto no parece haber tenido gran repercusión en un nivel popular, salvo, por supuesto, en el desmantelamiento del clero y la clausura de templos.

La burocracia prosiguió sus esfuerzos para gobernar el país mientras el rey veneraba a su dios. Akenatón fue abandonando el gobierno y a los diplomáticos a sus propios recursos, la autoridad civil y militar acabó en manos de dos poderosas personalidades: Ay, que tenía el título de “Padre del Dios” (y es probable que fuera suegro de Akenatón), y el general Horemheb (también yerno de Ay, puesto que se casó con su hija Mutnodymet, hermana de Nefertiti). Ambos hombres se convertirían en faraones antes de que concluyera la dinastía XVIII. No cabe duda de que esta temible pareja de altos funcionarios estrechamente emparentados lo mantuvieron todo bajo control de modo discreto, mientras Akenatón perseguía sus propios intereses filosóficos y religiosos.

Estos conflictos se suman a problemas internos de la familia real: la muerte de la hija mayor y preferida de Akenatón, Meritatón, coincide con el comienzo del declive de Nefertiti y el ascenso de una de sus hijas, Maruaten, que reemplazará a su madre en la iconografía real. El ostracismo de Nefertiti ha sido interpretado como el abandono por su parte de las ideas y proyectos de Akenatón. Akenatón murió probablemente en el año dieciséis de su reinado, y quizá no fue enterrado en la gran tumba familiar que había hecho construir. La ciudad fue abandonada y la ciudad del sol volvió al silencio del desierto.

Akhenathon_and_Nefertiti_tablillaEL PODER OCULTO TRAS EL TRONO

Nefertiti (la-bella-ha-venido), reina de ensueño, el sueño de una fuerza solar perdida en las brumas de la historia. Se ha dicho a veces que Nefertiti era la hija de Amenofis III, pero no se ha presentado ninguna prueba decisiva, ella nunca lleva el título de “hija del faraón”. En realidad, Nefertiti pertenecía a la familia de un personaje importante de la corte. Akenatón y su esposa Nefertiti son inseparables, presiden conjuntamente los ritos religiosos y las ceremonias oficiales.La burocracia prosiguió sus esfuerzos para gobernar el país mientras el rey veneraba a su dios. Akenatón fue abandonando el gobierno y a los diplomáticos a sus propios recursos, la autoridad civil y militar acabó en manos de dos poderosas personalidades: Ay, que tenía el título de “Padre del Dios” (y es probable que fuera suegro de Akenatón), y el general Horemheb (también yerno de Ay, puesto que se casó con su hija Mutnodymet, hermana de Nefertiti). Ambos hombres se convertirían en faraones antes de que concluyera la dinastía XVIII. No cabe duda de que esta temible pareja de altos funcionarios estrechamente emparentados lo mantuvieron todo bajo control de modo discreto, mientras Akenatón perseguía sus propios intereses filosóficos y religiosos.

nefertiti golpeandoNefertiti desempeña una función religiosa, ella es la que hace reposar a Atón con su dulce voz y sus hermosas manos que sostiene sistros. Participa activamente en los ritos, es la gran sacerdotisa de un santuario especial donde se celebra la puesta de sol. Un bloque procedente de Heliópolis, presenta una sorprendente escena: Nefertiti coronada y en la postura del faraón, golpea con su mortero a un enemigo al que coge por los cabellos. Se trata de una actitud muy clásica, pero reservada a los faraones masculinos. ¿quiere esto decir, que Nefertiti estaba investida de un poder particular?. Esta reina cuyas responsabilidades políticas son evidentes, es también una madre.

El amor a los niños y a la familia es una constante de su carácter, como del de Akenatón y trajeron al mundo seis hijas. Akenatón y Nefertiti formaron realmente una pareja solar; esto se debe a su voluntad de reafirmar su amor como un símbolo de luz. Parece ser que Nefertiti murió poco después del año doce, si bien se ha sugerido que cayó en desgracia, por que su nombre fue sustituido en varios casos por el de su hija Meritatón, que la sucedió como “gran esposa real”. Nefertiti fue enterrada en la gran tumba real de la ciudad, a juzgar por un fragmento de una figura de alabastro que lleva su cartucho y que se encontró en ese lugar a principios de la década de 1930.

El texto de este tema es un extracto de la página indicada más abajo, del que he seleccionado la parte que interesa para enfocar la parte de la historia que nos ocupa. La página original  es:

http://www.taller54.com/creenciasegipcias.htm#Se_habla_de_varias_similitudes_en_ambos_pensamientos

Egipto menor

Egipto Menor

LAS DOS TIERRAS

Era normal aceptar la división del curso del nilo en tramos. La mas general abarcaba dos egiptos, el del norte en la zona del delta llamado bajo egipto, mientras que el sur era conocido como el alto Egipto.

Hace falta  revisar este concepto que de forma reiterada se presta a confusión ¿Que territorio abarcaba el “Egipto de las “dos tierras”? Al buscar información sobre este concepto se encuentra la aparente explicación lógica que diferenciaba dos zonas en el curso del rio Nilo, su parte norte correspondiente a la zona del delta hasta menfis que denominaban el bajo Egipto y la parte sur o alto Egipto que agrupaba los nomos hasta Elefantina, próxima a Asuán, que tenia Tebas por capital.

Hasta aqui una explicación que no tendría ninguna objeción si no fuera por que según los restos arqueológicos, el territorio egipcio abarcó también una amplia zona de la tierra de Canaan donde se asentaron las tribus de Israel descendientes de José. Sobre la ciudad de Gezer, se cita:

  • Los primeros testimonios escritos de la existencia de Gézer datan de la época del rey egipcio Tutmosis III (15 a.C.). Los relieves del Templo de Amon-Ra en Karnak muestran prisioneros de Gézer de la guerra contra Siria de 1468 a. C. Una inscripción del templo funerario de Tutmosis IV (aprox. 1410- 1402) menciona prisioneros (Kharu) de una ciudad, que se supone que es Gézer. A partir de las Cartas de Amarna puede deducirse que Gézer participó de los conflictos de las ciudades Estado (Ciudad Estado) de Palestina bajo dominio egipcio. Se conservan más de una docena de cartas de Gézer dirigidas al rey egipcio, de modo que también pueden reconstruirse los nombres de los gobernadores de Gézer: Milkilu, Addu-Dabi y Japahu. Informan acerca del apremio constante que ocasionan los Habiru, sin que, aparentemente, los egipcios los socorrieran.
  • estela merenptahEn Gézer parece haber habido una importante escuela de escribas. Un fragmento del Poema de Gilgamesh, que fue encontrado a comienzos de los años 50 por un pastor del Kibutz Megiddo junto a la rampa de la montaña de escombros del sector AA es originaria, presumiblemente, de acuerdo a los análisis de Goren y otros,3 de Gézer. Vita presume en base a estudios paleográficos que un escriba de Gézer también redactaba cartas para los gobernantes aliados de Ginti-kirmil, Gath y Aschdod. También le adjudica a este escriba la autoría de las Cartas de Tagi (EA 266) y Jahtiru (EA 296), las que, empero, también empleaban otros escribas. Bajo la Dinastía XIX de Egipto se volvió a consolidar nuevamente el dominio de Egipto en la región. La estela triunfal de Merenptah informa que Gézer fue conquistada por los egipcios. Un hallazgo de una pieza de marfil en el Tell Tell Gézer, en la cual se encontró el nombre de Merenptah, apoya este dato.
  • En el Libro de Josué se menciona a un rey de Gézer llamado Horam que en tiempos de Josué (personaje bíblico), durante la conquista de Laquis por parte de los israelitas, socorre a la ciudad, ocasión en la que es asesinado. Gézer fue conquistada por los israelitas y la población cananea del lugar esclavizada. La ciudad tenía, por su localización cercana a la frontera con los filisteos una importancia estratégica. Ese territorio fue adjudicado a la Tribu de Efraím tras el éxodo, uno de los hijos de José.
  • Es suposición mía que la población de Gezer pudira dar nombre a la gaditana Jerez, de la misma manera que la población de Tarsus fue origen de Tortosa en la Península. Según wikipedia:

su nombre se remonta a la existencia de una Xera fenicia, Sèrès, luego intensamente romanizada con el nombre de Ceret, aunque su localización es desconocida todavía.

En el primer caso su relación parece indicar que podría ser ciertamente Gezer. En el segundo supuesto, con la población de Ceret de la comarca del Rosellon francés, podría tener un origen común no dificil de hallar. Más aún cuando la pronunciacion catalana de Ceret, suena algo parecido a “Saret”.

Es posible plantear en ese caso que la denominación “Egipto de las dos Tierras”, haga referencia por un lado al territorio del Nilo y, separado por el desierto del Neguev, al otro lado la fértil región de Canaán. Un Egipto Mayor y otro Menor, ciertamente encaja este planteamiento con el lugar del que aseguraban provenir la primera caravana de gitanos documentada según acredita el salvoconducto firmado por el rey Juan I de Aragón en el año 1425.

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